Uso de la letra mayúscula y minúscula: Vientos:
Los nombres de los vientos se escriben con minúscula inicial: austro, bóreas, cecias, céfiro, levante, monzón, poniente. Solo se escribirán con mayúscula cuando se refieran al personaje mitológico del que toman el nombre, o en las personificaciones propias de textos poéticos o literarios: «Según Homero, la madre de los caballos del carro de Aquiles fue fecundada por Céfiro» (Clarín Siglo [España, 1901]); Yo soy Bóreas, dios del frío viento del norte.
Uso de la letra mayúscula y minúscula: Tormentas, huracanes y otros fenómenos atmosféricos u oceánicos:
Se escriben con mayúscula inicial los nombres propios que se asignan a ciertos fenómenos atmosféricos (huracanes, tormentas...), pero no el sustantivo genérico que a veces los acompaña: el huracán Wilma, el tifón Fred. Los sustantivos genéricos no requieren marcarse con cursiva o comillas.
Los nombres comunes que se refieren a los fenómenos atmosféricos u oceánicos se escriben con minúscula: anticiclón, borrasca, tornado, tsunami, marea... Solo se escriben en mayúscula los nombres propios que aparecen junto a estos: el anticiclón de las Azores, la borrasca de Finlandia.
Uso de la letra mayúscula y minúscula: Elementos y compuestos químicos:
Las palabras que designan los elementos y compuestos químicos son nombres comunes, por lo que han de escribirse con minúscula inicial: aluminio, oxígeno, éter, berkelio...
Los símbolos de los elementos químicos se escriben con mayúscula inicial: C, H, O, P, Ca, Fe, Hg, Na ('carbono, hidrógeno, oxígeno, fósforo, calcio, hierro, mercurio y sodio', respectivamente).